<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6585048</id><updated>2011-04-22T02:09:55.180+03:00</updated><title type='text'>Glosas de un Filósofo Fresco</title><subtitle type='html'>Las descarnadas crónicas de un cosmopolita desterrado al limbo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://filosofofresco.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6585048/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofofresco.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alvarado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08961462971309859658</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6585048.post-107867516240696921</id><published>2004-03-07T17:59:00.000+02:00</published><updated>2004-03-14T13:46:57.186+02:00</updated><title type='text'>Rancios del mundo: uníos</title><content type='html'>Como no propendo por generación espontánea a la grafomanía cansina ni a la verborrea machacona propia de mi admirado maestro, &lt;em&gt;El rancio&lt;/em&gt;, me veo obligado por las circunstancias sociales (el vertiginoso ritmo de la vida en el siglo XX) y tecnológicas (el incremento del ocio ocupado por actividades que lo absorben por completo en un entorno ya casi globalmente tecnologizado: internet, chats, tv on line, blogs...) a utilizar como género literario en lugar del panfleto farragoso y grandilocuente, la glosa efímera y escueta, más propia de nuestros tiempos afásicos del teletipo  y del fax. Afortunadamente todavía no he renunciado a nuestra ortografía, aunque puede que pronto la marea negra de los sms a móviles "okupe" culturalmente el espacio virtual de las bitácoras. A lo que iba, mi circunstancia orteguiana y mi parco caletre no dan para elucubraciones sistemáticas. Por si fuera poco,  la ideología posmoderna (o quizás habría que etiquetar ya como pos-posmoderno) en la que nos movemos como infusorios en una probeta tiende a propiciar el fragmento, la hipertextualidad, la brevedad y la digresión y a rehuir el análisis sosegado y riguroso. &lt;strong&gt;Una nueva forma de pensar se impone&lt;/strong&gt;. La estética del video-clip expande sus tentáculos. Deificación del hipertexto y sus  corolarios. Por ende, sólo nos queda como higiénica forma de resistencia, el empecinamiento en los valores más arraigados de nuestra esencia para así compensar el feroz ataque a que estamos siendo sometidos por doguier. Rancios que habitáis el mundo, a que esperáis para rebelaos. No esperéis sentados a que las balas horaden vuestras sienes imperturbables. ¿No oís los tambores afuera? Es el estruendo apocalíptico que anuncia el fin de &lt;em&gt;la frescura&lt;/em&gt;, y la vuelta a la normalidad. Me enroco en mi &lt;em&gt;rancismo &lt;/em&gt;y me niego hoy a poner ningún enlace. Ea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6585048-107867516240696921?l=filosofofresco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6585048/posts/default/107867516240696921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6585048/posts/default/107867516240696921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofofresco.blogspot.com/2004_03_01_archive.html#107867516240696921' title='Rancios del mundo: uníos'/><author><name>Alvarado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08961462971309859658</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6585048.post-107865068362192742</id><published>2004-03-07T11:11:00.000+02:00</published><updated>2004-03-14T13:49:51.686+02:00</updated><title type='text'>Vindicación de la ranciedad</title><content type='html'>En el pueblo donde vivo hay una escultura de un prócer de la localidad al que se le conoce por el sobrenombre de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.andalucia24horas.com/reportaje_renfe/marchena.htm"&gt;EL Filósofo Rancio&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Este insigne personaje, que vivió entre el siglo XVIII y el XIX, "dedicó toda su vida y su obra a librar un combate incesante contra el enciclopedismo ilustrado" (Javier Herrera &lt;em&gt;dixit&lt;/em&gt;, en &lt;em&gt;Orígenes del &lt;a href="http://www.jpuelleslopez.com/Carlismo8a.htm"&gt;&lt;strong&gt;Pensamiento Reaccionario&lt;/a&gt; Español&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, pág. 215) podría  representar el  arquetipo más auténtico de eso que se conoce como la &lt;em&gt;España Rancia&lt;/em&gt; ; un ilustre ejemplar de lo carpetovetónico, del cainismo más ibérico (y que me perdonen los portugueses y los cerdos por el adjetivo) y de la cerrazón ideológica más conspicua. A tan eximio libelista -pues sería demasiado llamarle pensador, y no digamos menos áun filósofo, (y esta afirmación tan tajante y tan rotunda no es mía, sino del profesor  Abellán, en el cuarto tomo de su voluminosa &lt;em&gt;Historia Crítica del Pensamiento Español&lt;/em&gt;, página 627)-, don Marcelino tendría que haberlo inmortalizado en alguna de sus monumentales obras imperecederas, entronizando a este acendrado polemista infatigable en los altares de la gloria póstuma con un apócrifo mamotreto probablemente intitulado &lt;em&gt;Historia verídica de los archiortodoxos españoles,&lt;/em&gt; y en donde &lt;em&gt;&lt;strong&gt;nuestro Marchenero insigne&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; ocuparía el lugar que verdaderamente le corresponde en la historia española de las ideas. Hay que reconocer que méritos al polígrafo no le han faltado: fustigó con vehemencia la labor de esos deletéreos ateos volterianos y abogó por la incineración de todos los especímenes existentes en su época de afrancesados y liberales. En su furibunda cruzada contra los traidores a la patria, nuestro autor se comportó en todo momento como un servidor fiel (&lt;em&gt;servil&lt;/em&gt; lo tildarían esos infames) de la causa nacional, de los valores perennes y universales del cristianismo que tuvieron que ser preservados&lt;em&gt; a machamartillo &lt;/em&gt;( y con las flechas y los yugos cuando fue preciso) de las hordas de masones y comecuras. Esos anticlericales traidores a la patria no merecían ni siquiera el ostracismo del exilio y nuestro orgullo patrio no podría estar tranquilo hasta que sus  pérfidos huesos encontrasen el descanso de las dentelladas de los lobos y el desgarro de los buitres. &lt;br /&gt; Ay, ese gentilhombre que escribió cientos de cartas (&lt;em&gt;Cartas del Filósofo Rancio, Cartas a un Aristotélico, Cartas de un tomista de Sevilla&lt;/em&gt;) apuntalando la causa del trono y del altar ha sido arrojado al olvido por la historiografía patria (que no se molesta ni siquiera en combatirlo, y que  ha optado por la estrategia del ninguneo y del silencio), y no se le otorga a su preclara figura el reconocimiento que, en puridad, merece.&lt;br /&gt;Únicamente le resta la gloria de presidir con su busto ciclópeo una diminuta plaza mayor en la villa que lo vió nacer y que bendice con su nombre: &lt;strong&gt;Padre Alvarado.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; Ah, también un célebre bar de copas de esa misma localidad ostenta su título, o más bien habría que decir que lo detenta (y vaya aquí un póstumo homenaje a la figura del profesor Carreter, que nos restauró el verdadero significado de este término, a despecho de los usos espurios que constantemente le infligen periodistas y políticos), pues este tipo de establecimientos no contaban con el beneplácito del venerable escritor. Bar de copas que, paradojas del destino, es frecuentado por la juventud más rancia y emperifollada de tan anodino villorio, repleto hasta los topes por los pisaverdes y las lechuguinas más afamados del lugar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6585048-107865068362192742?l=filosofofresco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6585048/posts/default/107865068362192742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6585048/posts/default/107865068362192742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofofresco.blogspot.com/2004_03_01_archive.html#107865068362192742' title='Vindicación de la ranciedad'/><author><name>Alvarado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08961462971309859658</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry></feed>
